Lo que más duele…
casi nunca se ve.

Hay personas atravesando angustia, agotamiento emocional y soledad en silencio.

La mayoría no pide ayuda.

Aprende a disimular.

A seguir funcionando.

Mientras por dentro se está apagando.

Hay personas cansadas de ser fuertes.

Nunca estuvimos tan conectados…
ni tan solos.

La peor soledad es sentir que a nadie le importás.

Las peores batallas casi siempre son silenciosas.

Porque cuando alguien se anima a hablar,
deja de cargarlo solo.